¿Conocemos los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Agenda 2030 y su verdadero alcance? ¿Realmente comprendemos la verdadera dimensión del cambio climático? En noviembre de 2018, un 80% de los españoles encuestados por el CIS contestaron que sí creen que existe un cambio climático, y un 48,6% estaba bastante de acuerdo en que cambiar nuestra forma de vida ayudaría a resolverlo. En enero de 2019, a la pregunta del barómetro del CIS “¿Conoce o ha oído hablar de la Agenda 2030? sólo un 10% de los entrevistados respondió que sí.

“Quiero a toda la sociedad presionando a los Gobiernos para que entiendan que deben ir más rápido, porque estamos perdiendo la carrera, las consecuencias de los desastres naturales son cada vez más devastadoras” António Guterres, Secretario General de Naciones Unidas

Jeffrey Sachs, director de Sustainable Development Solutions Network sostiene que «los gobiernos o las empresas no estarán lo suficientemente interesados hasta que no haya una gran demanda civil que clame porque el objetivo de nuestras sociedades sea el desarrollo sostenible en todas sus dimensiones. Esto sólo será posible si la gente conoce los ODS y cómo integrarlos en su vida diaria». La sociedad civil tiene instrumentos a su alcance para que su voz sea tenida en cuenta. Desde el activismo (personificado estos días en Greta Thunberg) a su voto, pasando por la práctica de un consumo ético y responsable.

Informar, formar, sensibilizar

Coincidiendo con la Huelga mundial por el Clima, la Semana de alto nivel de las Naciones Unidas y la campaña ODSéate del Alto Comisionado para la Agenda 2030, es el momento de plantearse cómo hacer llegar a la ciudadanía la hoja de ruta que suponen los Objetivos de Desarrollo Sostenible.  Y cómo motivar y lograr que las personas se apropien de ellos incorporándolos a todas las facetas de sus vidas. Como también decía el secretario general de la ONU- António Guterres- en una reciente entrevista al periódico El País, “Los objetivos son muy difíciles, pero posibles, lo que necesitamos es voluntad política”. “Antes o después los Gobiernos siguen a la opinión pública, en todos los lugares del mundo”. Pero esa opinión pública ha de estar informada, concienciada, convertirse en una masa crítica que responda de forma contundente a la emergencia climática en la que nos encontramos ahora.

En España, el informe de progreso de la implementación de la Agenda 2030 en nuestro país, presenta como una de las medidas transformadoras, la comunicación de la agenda entre los distintos actores de la sociedad civil. En el Plan de Implementación de la Agenda 2030 presentado ante la ONU en 2018, el gobierno se marcaba un objetivo muy ambicioso: En 2020, el 100% de la ciudadanía española conocerá la Agenda 2030 y estarán sensibilizados sobre el alcance de las transformaciones que conlleva. A un año de cumplirse el plazo y pese a que se han realizado acciones exitosas como la campaña #ODSéate, hace falta intensificar los esfuerzos y elaborar estrategias que llevan ligadas partidas presupuestarias para que puedan hacerse realidad.

En mi experiencia desde 2016 realizando capacitación en ODS en el sector educativo y cultural, me he encontrado con empleados públicos a cargo de la formación del profesorado en centros provinciales o regionales que tienen que convencer, persuadir y justificar para que este tipo de capacitación salga adelante. A docentes de centros escolares concertados, públicos y privados que sacan adelante iniciativas relacionadas con el desarrollo sostenible ejerciendo como voluntarios en su tiempo libre. O a gestores culturales convencidos de que son un elemento clave para los ODS, pero cansados de tener que argumentar una y otra vez el por qué de la importancia del binomio cultura y sostenibilidad. Y aunque conocemos ejemplos inspiradores, cada día más, si queremos que en 2025 el 100% de los alumnos, docentes, empleados públicos y ciudadanos estén formados y sensibilizados en la Agenda 2030, se necesita aterrizar las palabras, planificar las acciones y respaldarlas económicamente.