Tras la Cumbre de la Tierra de Río en 1992, Naciones Unidas hizo un llamamiento a los gobiernos para adoptar una Educación para el Desarrollo Sostenible. Casi treinta años después y con un planeta al borde del colapso, se hace más necesaria que nunca.

«La Educación para el Desarrollo Sostenible busca que la ciudadanía adquiera los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, mediante los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia«

¿En qué consiste la Educación para el Desarrollo Sostenible?

El profesor Walter Leal Filho, la definió en el año 2009 como: un proceso de formación continua de una ciudadanía informada e implicada, que disponga de herramientas creativas para la resolución de los problemas, una cultura científica y social y el compromiso de protagonizar actuaciones responsables tanto individuales como colectivas. Estas actuaciones ayudarán a garantizar un futuro viable desde el punto de vista ecológico, y próspero desde el económico.

La Agenda 2030 aprobada en 2015 integró en sus objetivos el trabajo realizado por la UNESCO durante el Decenio de la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014) e incluyo uno específico, el ODS4, cuyas metas, además de asegurar una educación de calidad y permanente para todos, buscan que niños, jóvenes y adultos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y los estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y la contribución de la cultura al desarrollo sostenible (meta 4.7).

El gobierno español acaba de presentar el informe de progreso de la implementación de la Agenda 2030 en nuestro país. Dentro de las medidas transformadoras relativas a la educación, se marca el objetivo de alcanzar esta meta 4.7 en 2025, 5 años antes de lo previsto por la ONU. Para ello, los próximos pasos son el desarrollo de la Ley Orgánica de Educación (LOMLOE) aprobada en febrero pasado o la formación del profesorado. La disposición sexta de dicha ley está centrada en la «Educación para el desarrollo sostenible y la ciudadanía mundial» y la Agenda 2030 está incorporada como uno de sus ejes transversales.

Pero, ¿cómo se lleva esto a la práctica? Exhaustivo y concreto es el informe que la Red Española para el Desarrollo Sostenible publicó en 2017. Titulado, Educación para la Sostenibilidad en España. Reflexiones y propuestas las recomendaciones del capítulo final resultan tremendamente útiles para hacerse una idea de por dónde hay que empezar.

Casos inspiradores

Hasta ahora, han sido iniciativas privadas, ONGs o plataformas de docentes los que han comenzado a dar los pasos necesarios para realizar la transición.  Aquí os traemos algunas de las propuestas que más nos gustan:

Teach SDGs

La plataforma “Enseña los ODS” nace de la mano de cuatro profesores en 2016 que se plantean cómo pueden contribuir a la consecución de la Agenda 2030 desde sus aulas. Un año después y tras reunirse con representantes de la ONU para escuchar sus recomendaciones, lanzan un llamamiento mundial a todos aquellos docentes que, como ellos, comparten la visión de una educación que transforme el mundo. Actualmente, cuentan con más de 300 miembros divididos en grupos de trabajo.

Innovation Lab School

Estas escuelas de innovación están organizadas por una red de profesores que, a través de la tecnología, busca mejorar la educación en escuelas de África. Finalistas en 2018 del Premio a la Innovación en Educación de la UNESCO, han iniciado una colaboración con el Instituto Jane Goodall que ella misma explica en un vídeo en la página web. Trabajan desde el enfoque de ODS y acaban de publicar el “Global Goals Book” con recursos y actividades vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Global Goals School Program

Esta es una iniciativa que parte de la Sustainable Development Solutions Network, una red global de soluciones para implementar el desarrollo sostenible en los distintos países. En España, está representada por REDS. Tal y como se describe en su página web, tiene tres objetivos claros: integrar los ODS en las aulas; capacitar a los profesores  y ofrecer a los jóvenes oportunidades para trabajar los ODS a nivel local. Igual que las dos anteriores, ofrecen recursos multimedia y actividades para realizar en clase.

Aulas ODS

Un proyecto de Sociolidarios puesto en marcha en Valencia con el objetivo de acercar los ODS a toda la comunidad escolar a través de la metodología de aprendizaje y servicio. Aulas ODS tiene además un convenio con la comunidad de Puentes Digitales gracias al cual ha comenzado a implantarse en centros madrileños.

17 coles, 17 retos

Este es un proyecto que descubrimos hace unos meses del que no hemos podido averiguar más que lo que aparece en su web. Lo diseña y ejecuta una entidad llamada “Imagine” y lo subvenciona el Gobierno de Cantabria, por lo que cuenta con un importante respaldo institucional. No obstante, está bastante bien explicado en su página y aparecen 17 colegios en los que se ha desarrollado.

Educación para el Desarrollo

Históricamente este es uno de los ejes de intervención de las ONGs junto a la ayuda humanitaria y la cooperación para el desarrollo. En los últimos años, al alinearse las políticas de cooperación con los ODS, son muchas las organizaciones que ejecutan proyectos con este enfoque. En España, la AECID lo incluye como capítulo fundamental de sus líneas de actuación y organizaciones como Entreculturas, Interred o Proyecto Solidario recogen el testigo, trabajando la Agenda 2030 en los colegios.

Teachers for future

Aunque se centran sobre todo en fomentar la educación ambiental en los centros escolares ante la situación de emergencia climática actual, han tenido mucha repercusión últimamente al reunirse con la Ministra de Transición Ecológica y con el Presidente del Gobierno para transmitirles sus inquietudes y propuestas. En su página web se puede firmar el manifiesto y unirse al movimiento.

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